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Velocity en Agile y cómo utilizarlo para la planificación de Sprints

En el contexto de metodologías ágiles como Scrum, el concepto de velocidad de desarrollo se refiere a la cantidad de trabajo que un equipo ágil puede completar en un período de tiempo determinado, generalmente en un ciclo de desarrollo o un sprint.  En este post analizamos el concepto de velocity en Agile, como medir la velocidad de desarrollo y como utilizarlo en la planificación. ¡Vamos allá!

La velocidad se mide en unidades específicas de trabajo, con historias de usuario o tareas mediante puntos de historia u otra métrica. Por lo general, se mide para predecir cuánto trabajo puede realizar el equipo en los ciclos de desarrollo o futuros sprints.

El cálculo de la velocidad de desarrollo no debe utilizarse como una métrica para evaluar la eficacia del equipo o para comparar equipos diferentes, ya que cada equipo es único y tiene su propia capacidad y contexto. En cambio, la velocidad sí se debe utilizar para ayudar al equipo a planificar y estimar sus futuras entregas.

La velocidad puede variar a lo largo del tiempo debido a diversos factores, como cambios de equipo, cambios de tecnología, impedimentos u otros factores externos. Por lo tanto, es importante que el equipo revise y ajuste su velocidad de manera constante para reflejar su capacidad real.

¿Cómo medir la velocidad de desarrollo?

Velocity en Agile en un equipo se mide utilizando las siguientes fases:

  1. Establecer la unidad de medida: el equipo debe decidir qué unidad de medida utilizará para cuantificar el trabajo. Lo habitual suelen ser puntos de historia, tallaje de camisetas o cualquier otra unidad relevante para el equipo.
  2. Seleccionar el período de tiempo: La velocidad se mide en un período de tiempo específico, generalmente en sprints. Cada sprint tiene una duración fija y constante, donde lo más común suele ser dos semanas.
  3. Realizar el sprint planning: Al comienzo de cada sprint, bajo priorización del product owner, el equipo selecciona las historias de usuario o tareas que se abordarán durante ese sprint. Dichas tareas se estiman en la unidad de medida elegida por el equipo.
  4. Desarrollo y seguimiento: Durante el sprint, el equipo trabaja en las tareas seleccionadas y actualiza regularmente el progreso. Para ello es aconsejable utilizar herramientas como tableros Kanban o pizarras Scrum para hacer un seguimiento visual del estado de las tareas.
  5. Finalización del sprint: Al terminar el sprint, el equipo revisa las tareas para registrar las unidades de trabajo completadas. Esto se conoce como la «velocidad de desarrollo» y se utiliza como punto de referencia para futuras tareas.
  6. Cálculo de la velocidad: El equipo suma la cantidad total de unidades de trabajo completadas durante el sprint. Esta es la velocidad del equipo para ese sprint en particular que tomará de referencia.
  7. Uso de la velocidad: La velocidad del equipo se utiliza para planificar sprints futuros. Se suele calcular un promedio de las velocidades de varios sprints anteriores y usarlo para estimar cuánto trabajo puede realizar el equipo en un sprint futuro.

Es importante señalar que la velocidad puede variar de un sprint a otro debido a diversos factores. No se trata de maximizar la velocidad en cada sprint, sino de tener una medida fiable y consistente de la capacidad del equipo, lo que ayuda en la planificación y gestión de entregas.

Es recomendable mantener un enfoque constante en la mejora continua y ajustar las estimaciones y procesos a medida que el equipo gana experiencia y conocimiento sobre su rendimiento y capacidades reales.

Objetivos clave

Medir la velocidad de desarrollo en un equipo ágil (velocity en Agile) tiene varios objetivos clave que contribuyen a la eficiencia y la planificación efectiva del proyecto. Entre ellos:

  1. Planificación de sprints: La medición de la velocidad permite al equipo predecir cuánto trabajo puede completar en un sprint o iteración. Esto ayuda en la planificación de qué tareas se pueden incluir en el próximo sprint y establece expectativas realistas sobre lo que se puede lograr.
  2. Estimación de tiempo y esfuerzo: La velocidad proporciona una guía útil para estimar cuánto tiempo y esfuerzo se requerirán para completar futuras historias de usuario y ayuda al equipo a entender mejor sus capacidades y limitaciones para ajustar las expectativas.
  3. Retroalimentación y mejora continua: Al medir la velocidad de desarrollo en diferentes sprints, el equipo puede identificar tendencias y patrones en el rendimiento. Esto permite una retroalimentación constante y facilita la mejora continua del proceso y la eficiencia.
  4. Transparencia y comunicación: La medición de la velocidad proporciona una métrica objetiva que puede compartirse con el Product Owner o Stakeholders, para brindar transparencia sobre el progreso y la capacidad del equipo con el objetivo de responder a ¿cuánto podemos lograr en un sprint? Y ofrecer una base objetiva para tomar decisiones de negocio.
  5. Identificación de desafíos y bloqueos: Si la velocidad disminuye o varía inesperadamente, esto puede señalar problemas o desafíos que el equipo está enfrentando. Al monitorear la velocidad, el equipo puede abordar problemas rápidamente y tomar medidas para superar los bloqueos.
  6. Capacidad de entrega y gestión de riesgos: La medición de la velocidad permite estimar cuándo se podría entregar una cierta cantidad de trabajo o un conjunto de funcionalidades. También puede ayudar en la gestión de riesgos al proporcionar una idea más clara de cuánto trabajo se puede completar en un plazo determinado.

Consejos para mejorar la velocidad


Aumentar la velocidad de desarrollo (velocity en Agile) en un equipo Scrum implica un enfoque en la eficiencia, la colaboración y la mejora continua. Te damos algunos consejos:

Refinamiento del Backlog

  • Priorización efectiva: Asegúrate de que las tareas están priorizadas adecuadamente. Esto permitirá que el equipo se enfoque en las tareas más valiosas y relevantes en cada sprint.
  • Estimaciones precisas: Invierte tiempo en el proceso de refinamiento para estimar el trabajo con precisión. Esto ayuda a evitar sorpresas durante el sprint y asegura que las tareas estén adecuadamente divididas y comprendidas.
  • Detalle suficiente: Asegúrate de que las historias de usuario o tareas estén lo suficientemente detalladas para evitar confusiones y retrasos durante el sprint.

Colaboración y comunicación eficiente

  • Ceremonias bien estructuradas: Asegúrate de que las reuniones Scrum sean efectivas y tengan un propósito claro. La colaboración y la toma de decisiones deben ser fluidas en estas reuniones.
  • Comunicación continua: Fomenta la comunicación constante entre los miembros del equipo, Scrum Master y Product Owner. La claridad en las expectativas y la resolución rápida de problemas pueden acelerar el progreso.

Automatización y mejora técnica

  • Automatización de pruebas y despliegues: Implementa prácticas de integración continua mediante la automatización de pruebas, construcciones y despliegues. Esto reduce los errores y acelera el proceso de entrega.
  • Refactorización y deuda técnica: Dedica tiempo a la mejora técnica y a la eliminación de deuda técnica. Mantener un código limpio permite una evolución más rápida y sostenible del proyecto.

¿Cómo usarlo en la planificación?

Utilizar la velocidad de desarrollo (velocity en Agile) en la planificación es incorporar una herramienta para estimar y planificar el trabajo futuro de manera más precisa. Te contamos algunas pautas para hacerlo de manera efectiva:

  1. Recopilar datos de velocidad histórica: Antes de usar la velocidad en la planificación, es importante tener datos históricos de la velocidad del equipo en sprints anteriores. Esto proporcionará una base para realizar estimaciones y predicciones más precisas.
  2. Calcular un promedio de velocidad: Calcula el promedio de la velocidad de los sprints anteriores para obtener una medida representativa de la capacidad del equipo. Esto ayudará a establecer una referencia para la planificación futura.
  3. Estimar el trabajo en puntos de historia: Estima el trabajo seleccionado en puntos de historia u otra unidad de medida utilizada por el equipo. Las estimaciones deben basarse en experiencia pasada y en la discusión del equipo durante la planificación.
  4. Comparar con la velocidad promedio: Una vez que hayas estimado el trabajo, compáralo con la velocidad promedio del equipo. Esto te dará una idea de si el trabajo planificado es realista para el sprint en términos de capacidad del equipo.
  5. Ajustar según la capacidad: Si el trabajo planificado excede la capacidad estimada del equipo (según la velocidad promedio), es posible que necesites reducir el alcance del sprint o reconsiderar qué tareas son realmente prioritarias.
  6. Adaptarse a las variaciones: Ten en cuenta que la velocidad puede variar de un sprint a otro debido a diversos factores. Si bien es útil tener una referencia de velocidad, también es importante ser flexible y adaptarse según las condiciones cambiantes.

Conclusión

En metodologías ágiles como Scrum, Velocity en Agile refleja la cantidad de trabajo realizada por un equipo en un período determinado. Esta medida se utiliza para la planificación de entregas futuras, pero no para comparar equipos entre sí. Su cálculo involucra múltiples etapas, que van desde elegir la unidad de medida hasta estimar el trabajo y ajustarse según las capacidades del equipo. Para mejorarla, es necesario priorizar tareas, fomentar la colaboración y utilizar la automatización.

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