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¿Qué es Shu-Ha-Ri? Es hora de cambiar las reglas

En los tiempos actuales es bastante normal encontrar organizaciones que, de una forma u otra, funcionan (o dicen funcionar) bajo un enfoque ágil. Sin embargo, muchas de ellas han adaptado frameworks clásicos (por ejemplo, Scrum) a su contexto. ¿Es esto correcto? ¿No deberíamos seguir estrictamente las normas? Vamos a analizarlo desde un punto de vista diferente, aplicando un concepto con origen en las artes marciales japonesas: el Shu-Ha-Ri.

¿Qué es esto del Shu-Ha-Ri?

Realmente es un concepto aplicable a cualquier, digamos, entrenamiento o aprendizaje que queramos iniciar. Entraremos en detalle en cada una de las tres fases, pero el Shu-Ha-Ri se puede resumir en un proceso en el que primero hay que aprender. Una vez que hayamos aprendido normas y reglas ya asentadas hay que romperlas. Hay que desprenderse de lo heredado para llegar a la última fase y trascender. En nuestro caso, innovar.

Reunión de un equipo ágil


Shu – Aprender

También se puede traducir como «proteger» u «obedecer». Es la primera etapa del proceso y requiere seguir las reglas. Aprende y, sobre todo, respeta las normas que ya existen, las técnicas fundamentales. Todo aquello por lo que otras personas ya han pasado y han perfeccionado.

Un ejemplo en nuestro caso sería seguir las reglas del juego de Scrum sin ninguna modificación (lo cual, es ya de por si bastante complicado y todo un reto). No sólo se trata de aprenderlas y obedecerlas, se trata de entenderlas y asimilarlas. Llegar al nivel de conocer el papel de cada pequeña pieza del engranaje para, sólo así, poder pasar a la siguiente fase.

Ha – Romper las normas

Realmente no se traduce como tal, se traduce como «desapego» o «desprendimiento». Desapego a las normas establecidas porque consideramos que podemos avanzar. Que podemos romper con lo tradicional (las normas impuestas) para, mejor que romper, adaptar las normas.

Esta fase es muy importante y la más complicada de cumplir sin caer en antipatrones o, en el caso que tenemos, volver a algo anterior a usar Scrum y que ni sea ágil ni nada que se le parezca.

¿Cómo aplicar correctamente esta fase? Hay que recordar que el objetivo es aprender, y por lo tanto, experimentar. Para ello y siguiendo nuestro dogma de fallar rápido (y barato), la idea es ir adaptando diferentes aspectos de las reglas que conocemos poco a poco.

Que las adaptaciones que hagamos tengan un sentido y, por supuesto, se respeten los principios ágiles. Probar qué tal el cambio, ¿ha ayudado a mejorar el proceso? O al contrario, ¿esta adaptación ha hecho que vayamos peor? Finalmente conseguiremos sacar el mayor provecho de nuestros aprendizajes, adaptando ese conjunto de normas iniciales a nuestro contexto.

Ri – Innovar

Tercera fase que, sin realmente haber estado en la anterior un tiempo suficiente, es la más difícil de alcanzar. Aunque vamos a usar el concepto de innovar en nuestro caso, en la tradición japonesa habla de «trascender». Ir más allá de lo establecido, conseguir la maestría en el campo.

En esta fase (y en nuestro ejemplo) Scrum queda muy atrás. Habremos aprendido los conceptos puros de Agile, los pilares, lo que realmente importa y, sobre todo, seremos capaces de llevar al máximo estos valores dentro de nuestros procesos y organizaciones.

El cómo implementar esta fase es arduo complejo, ya que no se trata de inventar un nuevo framework como Scrum o inventarnos reglas sin ton ni son. Se trata de, repetimos, ir más allá pero con sentido común.

Equipo aplicando Shu-Ha-Ri


¿Cómo aplicamos el Shu-Ha-Ri en Profile?

En Profile, en proceso de transformación constante, aplicamos este concepto de diferentes formas. Tenemos una larga experiencia en el uso de diferentes reglas y frameworks entre ellos, por supuesto, Scrum y Kanban. Ello nos ha llevado a aprender en nuestros equipos y ser capaces de despojarnos de ciertas normas o prácticas que, en nuestro caso, no nos aportaban.

En paralelo, hemos potenciado, por ejemplo, los ciclos de feedback de usuarios y clientes, mucho más de lo que indican los estándares. También apostamos muy fuerte por el Value Stream Management ya que, según nuestros aprendizajes, nos permite mejorar mucho aplicando diferentes técnicas. Para ello, nos apoyamos en Sentrio. Te animamos a echarle un vistazo a esta herramienta.

Todo ello nos ha permitido conseguir un ritmo sostenible de desarrollo, garantizando tanto la calidad como la satisfacción de nuestros clientes.

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