5 soft skills esenciales para desarrolladores de software

Entrar en el mercado laboral del desarrollo de software (como programador, arquitecto, analista…) implica haber adquirido previamente una serie de conocimientos y habilidades técnicas necesarias para llevar a cabo el trabajo. Son diversos los caminos que nos llevan a conseguir estas hard skills o habilidades duras: estudiar una FP, formarse en la universidad, cursar un posgrado, ser autodidacta…

Pero la informática es un sector en constante evolución. En tiempos de revolución y transformación digital, las técnicas, lenguajes de programación y herramientas IT cambian constantemente. Por eso, una vez dentro, cuando ya estás trabajando, es imprescindible seguir formándote, bien por tu cuenta, bien aprovechando la formación técnica que se imparte en tu empresa.

En la línea de este cambio permanente, es importante que más allá de las competencias técnicas o hard skills, cultivemos otra serie de habilidades: las soft skills

Se llaman habilidades blandas porque nos aportan flexibilidad a la hora de adaptarnos a diferentes situaciones y personas. Las soft skills son un conjunto de competencias conductuales a nivel personal, social, comunicativo y emocional que, complementadas con las hard skills, permiten a un profesional relacionarse de manera adecuada con su ambiente y conseguir sus objetivos.

Las habilidades blandas te ayudarán en tu día a día y son además muy valoradas por los líderes profesionales y los reclutadores. Las soft skills marcan la diferencia entre un candidato adecuado y un candidato ideal.

¿Qué soft skills necesita ejercitar un desarrollador?

Hemos seleccionado 5 habilidades que te ayudarán a ser un gran profesional del desarrollo de software.

1. Problem solving

Escribir código consiste en detectar y resolver problemas. La programación siempre tiene el objetivo de aportar soluciones a necesidades del cliente o del usuario.

La habilidad de problem solving se aplica en todas las fases del código: desde la concepción, donde es esencial encontrar el planteamiento adecuado para abordarlo, hasta la revisión del mismo, para detectar fallos e incorporar las soluciones oportunas

Esta habilidad la aprenderás con la práctica – con mucha práctica – y está relacionada con otras soft skills como la flexibilidad, la creatividad, la capacidad de abstracción y el pensamiento crítico. Enfrentar un problema de código desde múltiples perspectivas ayuda a pensar fuera de la caja para llegar a la mejor solución para resolverlo.

2. Curiosidad

Si te dedicas a programar, muy probablemente eres curioso por naturaleza. Y si no, eres la excepción que confirma la regla.

La curiosidad nos hace investigar y nos dirige a la mejora continua. No por casualidad el sector del desarrollo de software es de los más fértiles en foros y plataformas Q&A como Stackoverflow o Reddit.

3. Autogestión

Saber manejar el volumen de trabajo y gestionar la presión del time-to-market para reducir el estrés son habilidades fundamentales para el desarrollador de software.

Para poder gestionar las propias emociones, lo primero es conocerse a uno mismo. Lo que queremos y lo que no queremos, lo que nos motiva y lo que nos frustra, lo que nos inspira y lo que nos enfada… saberlo es vital para tener el control de nuestra autoestima.

La autogestión se refiere también al manejo de nuestro propio tiempo y de cómo realizar nuestras tareas de la manera más eficiente posible, especialmente si en nuestro puesto disfrutamos de flexibilidad horaria o teletrabajo.

4. Trabajo en equipo

De saber gestionar aspectos personales, pasamos a saber gestionarnos en común, algo inevitable en el ámbito del desarrollo y la programación.

Durante tu trayectoria profesional trabajarás en diferentes empresas, con diversos equipos dentro de una misma empresa y con multitud de clientes. Utilizar metodologías ágiles nos ayuda a emanciparnos de jerarquías y modelos de organización rígidos, para alcanzar maneras de trabajar más colaborativas.

Trabajar en equipo es muy enriquecedor, pero es normal que surjan conflictos. Si en vez de intentar eludirlos, sabemos gestionarlos desde la empatía, la asertividad y la responsabilidad, ganaremos mucho en experiencia

Tom Peters, especialista en prácticas de gestión empresarial, definió las 5 C’s del trabajo en equipo: coordinación, confianza, colaboración, compromiso y comunicación.

5. Comunicación

Tanto oralmente como por escrito, la necesidad de comunicarse correctamente es transversal a casi todas las profesiones. La comunicación abierta, empática y funcional facilita el trabajo en equipo.  

En el caso de los programadores, desarrolladores y otros perfiles IT es muy valioso saber articular ideas complejas de manera diferente dependiendo del interlocutor: tanto si es un compañero técnico como si es un perfil no técnico.

En este sentido el método de depuración del patito de goma es una buena manera de practicar la comunicación a la vez que volvemos al primer punto: la resolución de problemas.

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Sobre el Autor: María José Martín

Marketing & Communications Manager en Profile Software Services